LUCÍA se molesta con las muestras de cariño. No le gusta que le digan lo que tiene que hacer, ni que la toquen o le pregunten sobre ella. Está incómoda con la edad y su rebeldía se manifiesta contra su madre y contra los varones que la persiguen. Le gusta dormir, le gusta hacer nada y se define como vaga. Luego de un desamor, ahora prefiere esperar a ver qué surge.